jueves, 17 de abril de 2014

Bunyols de l'Empordà o Buñuelos de Cuaresma





                    BUNYOLS DE L’EMPORDÀ O BUÑUELOS DE CUARESMA

[ Receta adaptada de la original de Eli Crespillo Garrido del grupo de facebook " 500.000 Recetas para celíacos]

Ingredientes

-          300 gramos de Harina Proceli
-          Medio taco de levadura Levital
-          35 gramos de margarina vegetal Munsterland
-          60 gramos de azúcar + 1 pellizo de sal
-          2 huevos medianos
-          Una cucharada sopera de anís verde en grano
-          Media vaina de vainilla
-          La ralladura de un limón
-          120 ml de leche de almendras

Prepración

1.       En un cazo ponemos juntos : 120 ml de leche de almendras, la ralladura del limón, la cucharada sopera de anís verde en grano y media vaina de vianilla.
Calentamos sin que llegue a hervir y reservamos tapado para que infusione y dejamos temperar.

Una vez templada, añadimos la levadura, removemos para diluir, y reservamos.

2.      En un bol ponemos lo siguientes ingredientes : la harina + azúcar + pellizco de sal + margarina, y añadimos la mezcla de la leche infusionada.
Removemos con las varillas hasta que la mezcla sea homogénea y compacta.



3.      Añadir dos huevos a la mezcla anterior, de uno en uno, y removemos hasta que la masa vuelva a ser homogénea. Veréis que queda un poco pegajosa, es correcto.


4.      Preparad una bandeja de horno con una lámina de papel vegetal pincelada en aceite.
Coged el bol con la masa : al quedar un poco pegajosa, cuesta hacer las bolas de los buñuelos, para ello, nos untaremos las manos en aceite y haremos bolitas que iremos disponiendo encima de la bandeja. 


Dejad separación entre una bolita y otra, os laudarán mucho.

5.      Terminadas las bolitas, reservad dentro del horno para resguardarlas de corrientes de aire o cambios de temperatura mientras laudan.

Para ayudarlas un poco, lo preescalfé a 50 grados.

Las dejé laudar por 3 horas y ya véis la diferencia!



6.      Tal y como están, hinchados, los cogéis y con las yemas de los dedos impregnadas en aceite, hacéis un agujero en medio. Dá igual si os bajan de volumen: en la sartén o cazo con aceite, os aseguro que subirán! (si todo ha salido bien)



7.      Freir en una sartén o cazo hondo con abundante aceite de oliva suave, girarlos para que se doren uniformemente por cada lado, y reservar encima de una bandeja con papel de cocina para que suelten el aceite sobrasante.

8.      Una vez terminado de freirlos, yo los pongo en un bol grande y los riego con Anís, removiéndolos con la mano, para por último, pasarlos a otro bol lleno de azúcar blanco, donde los remuevo y así quedan impregnados en azúcar.

Y a disfrutar de la Semana Santa con éstos ricos Bunyols de l’Empordà, como marca la tradición.

PD Éstos en tupper porque se van directos a casa de mis padres ;o)



lunes, 31 de marzo de 2014

Fabada con "compangu" El Chico.



La gastronomía española es privilegiada, goza de fama internacional y buena prueba de ello es la larga lista de reputados chefs que la lucen como estandarte.

La situación geográfica y el clima, caracterizan la gastronomía española por su variedad en productos y su inestimable fuente de salud, pues es bien conocido que la dieta española tiene múltiples beneficios al ser una dieta rica en aceites grasos omega3 y omega6 (aceite de oliva, pescado azul) que son buenos para regular el colesterol, rica en frutas y hortalizas de temporada que nos aportan vitaminas y minerales, las legumbres (gran variedad de alubias y habichuelas) que nos aportan fibra para ayudar a regular el tránsito intestinal, los frutos secos, y carnes magras, sobretodo de res y cerdo. Todo con "denominación de origen".

La "Denominación de origen" se refiere a las característias únicas de un producto agrícola o alimenticio, no sólo por su lugar de procedencia, si no también por el uso de prácticas tradicionales en la manipulación, elaboración y obtención de dicho
producto, garantizando con ello un alto grado de exigencias en la calidad y el sabor, tanto por el productor como por el consumidor.

Buenos ejemplos de productos con "Denominación de origen" son la Sobrassada de Mallorca, la Llonganissa y el Fuet de Vic, l'oli d'oliva de les Garrigues, las hortalizas y frutas de la Huerta Murciana, las Naranjas de València, el Espárrago blanco de Navarra,  el Jamón de bellota de Guijuelo, los melocotones de Calanda, los Vinos de Ribera del Duero, o de Rioja o el Priorat, el queso Zamorano, los Pimientos del Padrón de Gernika... y podríamos seguir porque la calidad y riqueza de los productos españoles, es amplia, y por consiguiente también lo es el recetario : bacalao al Pil-Pil y Marmitako del País Vasco, La Fabada asturiana, La Escudella i carn d'olla catalana, la Paella valenciana, l'Olla aranesa, el Cochinillo asado de Segovia, las Filloas galegas, las Torrijas, las Migas extremeñas, el Salmorejo y el Gazpacho andaluz...   ¡ Ya Basta o quedará el teclado bañado en babas !

A éstas alturas de la entrada, os estaréis preguntando ¿porqué me está contando todo ésto? ¡Yo sólo quería una buena receta de Fabada asturiana!

Pues por varias razones :

1. NO soy asturiana, así que pido clemencia a la concurrencia.
2. pero SÍ tengo família asturiana, por lo que otro día os paso la auténtica receta de fabada asturiana de mi tía.
3. Ergo la receta que he colgado aquí NO es la Fabada PERO valdrá porque la haremos con chorizo/morcilla/lacón garantizados Sin Gluten ni Derivados Lácteos, que es lo que nos interesa, y para ello hemos usado "compangu" del fabricante El Chico (embutidos y cárnicos).

Un asturiano de pura cepa sabe sobradamente que una buena fabada se obtiene de un "compangu" de calidad, esto es, los embutidos con los que se cocinan las fabes: un buen taco de lacón ahumado, otro de tocino en salazón, morcilla y chorizo ibérico.

Pero ¡Ojo! Tampoco vale cualquier fabe, éstas también deben tener su "Denominación de origen", y mejor si son de Luarca o Grado.

Para mi suerte, aún me quedaban un kilo de fabes de Luarca que me dió mi prima hace un tiempo, envasadas al vacío para conservar todas sus cualidades (mil gracias Anabel :*) y es que se nota su procedencia porque al cocerlas, no se deshacen a pesar de quedar suaves y tiernas.
Láaaaaaastima que nos hincháramos a comer chorizos y morcillas sin pensar a reservar unos pocos para más tarde (ehems....).

Otro detalle de suma importancia : el agua y tiempo de cocción.
Yo-no-sé-que-tiene-el-agua-de-LaFelguera pero no salen igual de bien con el agua de aquí, ni que sea agua mineral. Ay que verse.

Y por supuestísimo, las fabes tienen que cocerse durante mínimo sus 3 horitas, "espantándolas" de vez en cuando (esto es echarlas agua fría para que no se abran ni se deshagan al cocerse) y naaaaada de removerlas ¿eh? se coge la cazuela por ambas asas y se la menea.

Pero con los tiempos modernos, y cuando apreta el Hambrosio, no hay glotón que aguante estóicamente 3 horas para tan sabroso premio, así que las cociné con Olla Exprés ( "pecau" máximo, como dijo mi prima al enterarse x_D)

Mejor lo dejo aquí antes que alguien me haga vudú, y paso a explicar la receta.

INGREDIENTES  (para dos personas)

- 200 gramos de Fabes de Luarca en remojo por mínimo 12 horas, en agua mineral "del tiempo", cambiándola por dos veces.
- 1 "compangu" de la marca El Chico (de venta en Carrefour y Al Campo)
- 2 dientes de ajo pelados
- 1 cucharada sopera de Pimentón Carmencita (D.O. de La Vera)
- 1 hoja de laurel
- una pizquita de sal marina (en casa usamos sal marina gorda, pero puede ser de cualquier otro tipo)

Preparación

- Colocamos las fabes ya en remojo y escurridas en la olla exprés.
- Añadimos el "compangu": chorizo/morcilla/tocino.
- Añadimos la hoijta de laurel, los dos ajos pelados y machados (les damos un golpe seco con el mazo de mortero, pero sin abrirlos del todo)
- Ponemos la cucharada sopera de pimentón : en casa gustan de sabor fuerte, pero si es demasiado, poned la mitad.
- Una pizquita de sal, porque el "compangu" ya lleva sal y especies.
- Cubrimos con agua 1 dedo por encima de todo, tapamos, y esperamos que el pitorrito de la olla suba y "silve" : en mi caso, tengo inducción y una olla express Fagor Innova, y lo que hago es reducir el fuego al número 3 y cocer por una hora entera.
De vez en cuando, "meneo" un poco la cazuela.
No "espanto" las fabes porque tendría que cortar la cocción, enfriar, abrir, echar el agua fría, volver a cerrar, cocer por un rato, volver a parar, enfriar... Lo cocino por una hora y meneo, y quedan muy ricas.


Quedarían mejor con "compangu" de mi tía, pero a falta de, bueno es el de El Chico.


Os quedo a deber LA AUTÉNTICA RECETA DE FABADA ASTURIANA DE MI TÍA.
Prometo una futura entrada con ella.


Bon provechu.


martes, 25 de marzo de 2014

Moussaka de espinacas y calabacín.


                                                                    
                                                                 INGREDIENTES




                                                              Para la moussaka :

- ½ Kg de espinacas troceadas congeladas

- 100gramos de Tiras de bacon de Casa Tarradellas o de Hacendado (apto)

- 1 Calabacín grande

- 5 patatas grandes


                                                                Para la bechamel :

- ½ litro de leche de almendras

Los alérgicos a los frutos secos, podéis usar leche de soja.
La de arroz dá como resultado una bechamel (a mi gusto) muy "plasticosa".

- 1 paquete de 300 gramos de queso Vegecheese (elaborado a partir de almendras)
Los alérgicos a los frutos secos podéis usar queso de soja Toffuti o Cheezely.

- Margarina Musterland, LandKrone o Provamel ( de soja )

- Sal, pimienta y nuez moscada.

- Harina de arroz Nomen o Hacendado

Nota: los intolerantes a la lactosa podéis usar leche sin lactosa y queso Delafuente o Kaiku para gratinar.





                                                                   ELABORACIÓN

- Coced las espinacas durante 15 minutos en agua caliente con un una pizca de sal.
Escurrir bien y reservar.

- En una sartén, saltead el bacon, y cuando esté dorado añadid las espinacas, hasta que hayan perdido la poco agua que les quedaba.
Reservar.

- Limpiar el calabacín, cortar a rodajas no demasiado gruesas, y cocer al vapor durante 7 minutos, para que quede un poco firme al tacto.
Es mejor cocerlo al vapor porque hervido o frito pierde firmeza y sabor.

- Pelad las 5 patatas y cortarlas a láminas de no más de medio centímetro de grosor.
Salad y reservad en un bol.

- En una paella grande, poned aceite de oliva hasta conseguir el grosor de 1 dedo, calentar sin que se queme, y añadir las láminas de patata, una a una para que no queden sobremontadas, y se frían bien, uniformemente. Ir girándolas y reservándolas en un plato con papel de cocina, para que escurran el exceso de aceite. No tienen que quedar muy fritas, simplemente doradas, pues en el horno terminarán de asarse una vez montado el plato.

- Para la bechamel, en una sartén a fuego medio, poned un par de cucharadas de aceite suave de oliva, por dos cucharadas de harina de arroz. Con unas varillas de montar nata, removed para que la harina no se queme y añadid el medio litro de leche. Llevad a fuego máximo por unos segundos, hasta que la leche burbujée, y bajad de nuevo a fuego medio/lento sin dejar de remover con las varillas.
Añadid sal, nuez moscada y pimienta a gusto.

Removed durante el rato necesario hasta conseguir que la bechamel quede espesa.
Reservar.

- Procedemos a montar la moussaka en una bandeja para horno: la bandeja no debe ser muy grande, mejor cuadrada.
Untad el interior de la bandeja con aceite, e id poniendo rodajas de patata, una un poco sobremontada de la otra.
Justo encima, poned la espinaca, repartida homogéneamente.
Encima de la espinaca, las rodajas de calabacín.
Encima, el resto de la patata.

Por último, repartir la bechamel por encima, poner un poco de margarina y queso (del tipo que hayáis conseguido) a gusto.

- Sólo queda calentar durante unos minutos en el horno, a 200 grados, para luego terminarla con un gratinado durante 10/15 minutos.

Lista para servir, espero que os guste.


lunes, 3 de marzo de 2014

Helado de soja con cobertura de chocolate Bertona, 100% vegetal.



Apenas han transcurrido 24 horas desde mi anterior publicación, en la que deseaba que llegaran helados Bertona con nuevos sabores a Mercadona, y para mi sorpresa (e imagino la de much@s) ¡los hay!

(¡Ta-Da!)



Helados tipo "Magum", es decir con cobertura de chocolate y sabor a nata, elaborados a partir de soja.

Ahora sí que el verano pinta redondo: la tarrina con sabor a vainilla para toda la família, y el helado con palito genial "para llevar".
Ya me veo éste veranito paseando por cualquier ciudad, y de repente, tener el antojo de un heladito : sólo hay que buscar el Mercadona más próximo, entrar, comprar una caja (contiene 3 unidades) y a repartir como buenos hermanos: uno para mí, uno para mi pareja, y .... otro para mí! :oP

Por último, y puestos a seguir deseando, estaría bien uno con sabor a fresa.

¿Habrá sorpresa?

To be continued en su Mercadona más cercano....

domingo, 2 de marzo de 2014

Helado de arroz Bertona 100% vegetal, con sabor a vainilla.



El invierno se va quedando atrás y llegan los días soleados, en los que apetece pasear para aprovechar los primeros rayos calentitos del sol. Los campos verdean, asoman las primeras flores de la temporada (mi fucsia ya tiene sus "pendientes" y la orquidea ha brotado como cada año justo al empezar la primavera), parece que todo es alegría y buenas nuevas... ¿se podría pedir más?

¡Por supuesto!

Para empezar, se podría pedir un heladito para la merienda.
Pero qué pereza tener que ir a la dietética para descubrir que (para variar) siguien sin tener helado vegetal...y en Hipercor/Corte Inglés seguro encuentro el de la Swedish Glacé pero tener que hacer 240Km por el caprichito del helado (120km ir, otros tanto volver) le quitan las ganas al más pintado...

Pero, ¡Sorpresa! Ya no es necesario recorrer una penitencia por culpa de nuestra gula, pues gracias a Mercadona basta con calzarse unas bambas, coger el monedero, ir al que tenemos en la esquina ¡et voilà! en vuestras manos tendréis el objeto del deseo, el nuevo y flamante Helado de Vainilla Bourbon 100% vegetal de la marca Bertona.

Que la palabra Bourbon no os tire atrás, no lleva alcohol, así a parte de ser apto para los mayorcitos también lo es también para los celiaquines, los lactointolerantines y alergiquitos a la proteína de la casa, ¡que los pequeñines también tienen sus deseos!

El helado viene en tarrina de 1litro, es tipo cremoso (ya era hora, que no sólo de polines se alimenta un aplv!), y se elabora a partir del extracto del licuado de arroz, lo que a su vez lo hace más ligero al sabor y a la textura que un helado convencional (de leche), y en suma, más digestivo respecto a un helado de soja, pues algunas personas se quejan que al tratarse de una legumbre les producen gases.

En cuanto al sabor a vainilla, a mi personalmente se me queda un poco corto, por lo que he probado a "tunearlo" de diversas maneras:

-añadiendo caramelo líquido/jarabe de fresa/jarabe de chocolate marca Hacendado por encima
-añadiendo unas gotitas de extracto de vainilla y mezclando el helado.
-añadiendo pedacitos de galletitas Oreo O'Chocos de la marca Lovemore (si no las conocéis, no sabéis el placer que os perdéis! de venta en Carrefour, Hipercor,Corte Inglés)

Mi mezcla favorita es con las O'Choco Lovemore, porque da al helado un sabor muy parecido al de Hagen Dazs de Cookies, y si cabe aún me gusta más con las Lovemore, porque las Oreos tradicionales siempre me parecieron saladas y picantes¿? (debía ser una rareza de mi paladar).

La cuestión es que encontréis vuestro tuneo, y lo disfrutéis no sólo en verano, si no todo el año, porque a fin de cuentas un helado es un alimento nutritivo que pasa bien en cualquier momento, si no fijáos en los nórdicos que los toman todo el año, y pinta sanotes tienen.

Por último, su precio : está sobre los 3,5€ y sinceramente, no me parece caro tieniendo en cuenta que que es lo que vale una tarrina de medio litro de Hagen Dazs (que vaaaaaaale, probablemente sea el mejor helado del mundo, bla,bla,bla....) o mucho menos de lo que vale una tarrina de la Sweedish Glacé.


Resumiendo, soy mucho más que feliz con el Helado de arroz sabor vainilla de Bertona, y estoy deseando probar más sabores (por favor, por favor, por favor!)

Señores de Bertona, Señor de Mercadona, mi más sincero y eterno agradecimiento por "darnos el gustazo", y como se suele decir : ¡A su salud!




domingo, 19 de enero de 2014

Probióticos, fuente de salud






Al empezar la dieta sin lácteos, se suele rechazar tomar cualquier alimento que en su raíz etimológica contenga el lexema [Lact], mitad por desconocimiento de los alimentos que se pueden tomar sin riesgo para la salud, y de la otra parte porque se asocia erróneamente como algo derivado de la leche o que lo contiene en sí.

Pongamos un ejemplo: tanto en lo yogures lácteos como en los yogures vegetales, a menudo leemos en su etiquetaje “contiene fermentos lácteos” o “Lactobacillus”, y se disparan todas nuestras alarmas.

Que no cunda el pánico, podemos tomarlos con toda tranquilidad y seguridad, es más, ese producto es especialmente recomendable en nuestro caso, y pasamos a explicar porqué.

Las personas que sufren de intolerancias o alergias alimentarias, a menudo experimentan molestias digestivas que pueden abarcar desde reflujo, acidez, pesadez, hinchazón abdominal, a sintomatologías más severas como diarrea, cólicos y vómitos.

Cuando aparecen los cólicos y las diarreas severas, se hace especialmente necesario moderar la dieta hasta que desaparezcan dichos síntomas, y a su vez, combinarla con suplementos probióticos.

Pero ¿qué son los probióticos?

Las bacterias no sólo están presentes en el mundo que nos rodea, si no que forman parte de vegetales y animales, hasta el punto que el intestino humano está poblado de millones de ellas.

No hay que pensar que toda bacteria es patogénica en sí, más bien al contrario: cada bacteria cumple con un objetivo, aunque el ser humano se ha beneficiado especialmente de aquéllas que descomponen los alimentos en nutrientes saludables. Llevan millones de años cumpliendo con su cometido, y por ello se conoce de sus “beneficios” por distintas culturas.

Las bacterias, levaduras y mohos presentes en los alimentos son las responsables de la fermentación de los azúcares que los componen, transformándolos en nutrientes fácilmente digeribles y con valor nutricional, así los mongoles descubrieron que la leche a menudo se “fermentaba” confiriéndola un aspecto cuajado y burbujeante pero dotándola de un sabor especialmente agradable al paladar: la llamaron Kéfir.

Los pueblos de la Europa del este como Alemania, Alsacia y Polonia, descubrieron que si dejaban hojas de col en salmuera (remojadas en agua con sal) obtenían un alimento agradable al sabor y además altamente nutritivo: el chucrut.

Louis Pasteur demostró en  1857 que determinados microorganismos eran los responsables de dicha fermentación, y consiguió aislarlos de un cultivo de leche fermentada, llamándolos bacterias acidolácticas (LAB de sus siglas en inglés), para que más tarde Josep Lister aislara la primer acepa de probióticos conocida, la Bacterium Lactis.
Si bien ambas bacterias se extrajeron de fermentos lácteos, cabe mencionar que éstas bacterias en realidad proliferan en medios ricos en carbohidratos, almidones y azúcares, y por tanto no provienen de la leche en sí misma (véase el apartado Consejos dietéticos; "Como eliminar los lácteos de la dieta",  ácido láctico).


En los últimos 150 años se han sucedido numerosas investigaciones exitosas en el campo del estudio de las bacterias, tanto de aquellas benignas como nocivas para nuestra salud, de modo que hoy podemos afirmar que las bacterias proliferan por millones en nuestro tracto digestivo -en los intestinos de cada persona viven unos 100 billones de bacterias de centenares de especies diferentes-, ayudándonos a : mejorar nuestras digestiones y tomar de los alimentos las vitaminas, minerales y nutrientes que ayudan al correcto desarrollo y función de los órganos de nuestro cuerpo, a protegernos de la agresión de patógenos externos nocivos, eliminar toxinas o reforzar nuestro sistema inmunitario.
A cambio, nuestros intestinos les confieren un hábitat y alimento constante.


Las bacterias probióticas [de la etimologia griega “pro bios”, que significa “para la vida”]. más conocidas son las que encontramos en los productos fermentados como el yogur obtenido de la leche, los Lactobacillus, pero las hay de muchos tipos, como Lactobacillus casei, Lactobacillus bulgaricus, Bifidobacterium bifidum y Streptococcus thermophilus.

A éste hábitat de colonias bacterianas lo llamamos Flora Intestinal, y ésta es especialmente sensible, no sólo a patógenos que intentan penetrar en nuestro organismo desde el exterior, si no también y como recientemente se ha descubierto, a nuestros cambios de humor, de modo que el estrés puede tener consecuencias catastróficas en nuestros intestinos.
Nnuestro cuerpo está dotado de un sistema nervioso central (cerebro y espina dorsal) y un sistema nervioso entérico que es el sistema nervioso intrínseco del tracto digestivo, ambos están interconectados, de modo que a menudo aquello que nos preocupa, no sólo se reflejará en nuestro humor, si no que nuestro cerebro segregará sustancias que afectarán tanto a nuestro estado psíquico como físico: investigadores de la UCLA (Universidad de California de Los Ángeles) afirman en recientes estudios que "
[...] el cerebro manda señales a su intestino, que es la razón por la que el estrés y otras emociones pueden contribuir con los síntomas gastrointestinales. Este estudio demuestra lo que se sospechaba pero que hasta ahora no había sido probado únicamente en estudios en animales: que las señales también viajan en sentido contrario.”

Ante situaciones estresantes o irritantes, el cerebro envía señales de alarma que activan nuestros intestinos, por ello el estrés puede conducirnos a malas digestiones, que a su vez pueden provocarnos cólicos (diarreas) y en consecuencia a estados carenciales,  que a su vez refuerza nuestro mal humor, nuestra ansiedad, estrés…y vuelta a empezar.

El SII (Síndrome del Intesinto Irritable) es una enfermedad inflamatoria intestinal que sufren algunas personas como consecuencia de una extrema sensibilidad de los intestinos ante situaciones estresantes, pero hay otras muchas patologías que “dañan” nuestros intestinos, como es el caso de las alergias o intolerancias alimenticias, en las que nuestras defensas atacan proteínas creyéndolas una amenaza para nuestro organismo: es el caso de las personas celíacas o con enteropatía al gluten, cuya la flora intestinal se atrofia al atacar la proteína gliadina, en el caso de la intolerancia a la lactosa, la flora intestinal es incapaz de absorber la lactosa debido a un déficit de la enzima lactasa, en el caso de la espondilitis anquilosante, la flora bacteriana ataca por error la bacteria klebsiella pneumoniae  (una bacteria que se nutre del almidón y los polisacários) poniendo en pie de guerra nuestro sistema inmunológico para tratar de eliminarla, activando los eosinófilos que a su vez provocan la inflamación de articulaciones y tendones….

Con éstos procesos, la flora intestinal se daña gravamente, pero por suerte no de una forma irreversible, pues gracias a los probióticos podemos ayudar a repoblarla, en suma a una correcta alimentación.

Por ello, es bueno o bien disponer de suplementos probióticos o bien saber qué alimentos los contienen de forma natural: el chocolate amargo (cuanto más puro mejor, y por tanto con poco azúcar), el chucrut, el kéfir, el miso, tempeh, las aceitunas y pepinillos en salmuera o los yogures vegetales fermentados, son fuente de probióticos naturales, especialmente indicados en nuestro caso (personas con alergias/intolerancias) por lo cual merece la pena tenerlos a mano no sólo en nuestro día a día, si no también por ejemplo en nuestro botiquín de viaje .

Por ello, os recomendamos los siguientes probióticos que no contienen ni gluten ni derivados lácteos.

- Lactoflora
Formulado sin alérgenos: apto para celíacos, diabéticos e intolerantes a la lactosa, sin proteína de la leche, sin soja, sin frutos secos y sin cacahuetes.
Muy recomendable en casos de colitis diarréica, contiene probióticos, prebióticos y vitaminas, además de fórmulas específicas para lactantes o adultos.

Contiene :

  • 37.500 millones Bifidobacterium lactis Bl-04®*
  • 10.000 millones Lactobacillus acidophilus La-14 ®*
  • 2.000 millones Lactobacillus plantarum Lp-115®*
  • 500 millones Lactobacillus paracasei Lpc-37®*

http://www.lactoflora.es/adultos/que_es.html

- Acidophilus +40 Advance de Solgar (especial para adultos)

Cápsulas vegetales, no contienen gluten, almidón, trigo, ni derivados lácteos.
Formulación especial para estados carenciales en adultos de más de 40 años.

Contiene las siguientes cepas :






300 millones de microorganismos
300 millones de microorganismos
300 millones de microorganismos
300 millones de microorganismos
300 millones de microorganismos



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